Si fuesen un simple almacen de libros, tal vez, aunque también los almacenes hablan con las existencias o ausencias que comparten. Pero una biblioteca es algo más ¿verdad? Y nuestra biblioteca tiene claro el compromiso con los valores y condicionantes que sustentan la paz, entre los que se encuentran que la paz se construye con los pensamientos, acciones y aportaciones de todas las personas.
En ese empeño de contribuir a la paz, nuestro equipo de colaboradoras, todo son niñas de momento, pronto aceptó la invitación para leer cuentos el día de la Paz. Un día que nuestro colegio celebra con mimo cada curso. Los prepararon en su casa y repetimos varias veces la consigna: alto, con entonación adecuada y despacito, sobre todo con las criaturillas más pequeñas de Educación Infantil y allí que se lanzaron a leer durante toda la mañana por las clases. Si no hay biblioteca física, la llevamos con tesón clase a clase.
Es día también contamos con un invitado especial. Un amigo de nuestro facebook, Juande Núñez Morales, que respondió a la llamada que no hace mucho tiempo hacíamos en facebook, buscando personas para leer textos por y para la paz. Y además, nos trajo para leer un cuento precioso, cortito pero sutil, que nos hacía pensar. Si queréis leerlo, lo hemos encontrado también en la página de doslourdes, donde se incluyen unos crucigramas sobre el cuento. ¿Nos decís qué opináis sobre este cuento y su mensaje?